lunes, 23 de abril de 2012

COMPETENCIAS LECTORAS




CONTROVERSIA

DOS CONCEPTOS DEL HOMBRE

LA MUERTE DE DIOS. EL SUPERHOMBRE



Podríais vosotros crear un Dios? Pues entonces no me habléis de dioses. Mas el superhombre sí podría crearlo.

Acaso no vosotros mismos, her­manos míos. Pero podríais trans­formaros en padres y ascendientes del superhombre: y sea éste vues­tro mejor aporte.

Dios es una suposición: mas yo quiero que vuestro suponer se mantenga dentro de los límites de lo pensable.

¿Podríais vosotros pensar a Dios? Que la voluntad de verdad signi­fique para vosotros eso, que todo sea transformado en algo pensa­ble para el hombre, visible para el hombre, sentible para el hombre. ¡Vuestros propios sentidos debéis pensarlos hasta el final!

Y eso a lo que habéis dado el nom­bre de mundo, eso debe ser creado primero por vosotros: vuestra razón, vuestra imagen, vuestra voluntad, vuestro amor deben devenir ese mundo! Y, en verdad, para vuestra bienaventuranza, hombres del conocimiento!

¿ Y cómo ibais a soportar la idea sin esperanza, vosotros los que conocéis? No os ha sido lícito estableceros por nacimiento en lo incomprensible, ni tampoco en lo irracional

Mas para revelaros totalmente mi corazón a vosotros, amigos: si hubiera dioses, ¿cómo soportaría uno el no ser Dios? Por tanto, no hay dioses.

Friederich Nietzsche, Así habló Zaratustra

                                    LA TRASCENDENCIA DE LA PERSONA

 


La inspiración trascendente de la persona no es una agitación, sino la negación de la persona como universo cerrado, suficiente, ais­lado sobre su propio desarrollo. La persona no es el ser, sino el movimiento del ser hacia el ser y no es consistente más que en el ser al que se orienta. Sin esta aspi­ración la persona se disolvería en mero sujeto momentáneo. [..

El ser personal está hecho para sobrepasarse a sí mismo. Como la bicicleta o el avión, que no adquieren su equilibrio más que en movimiento, el hombre sólo comienza a ser con un mínimo de fuerza ascensional. Cuando pier­de altura, no cae en el nivel ani­mal, sino muy por debajo de éste: ningún ser vivo ha inventado las crueldades y bajezas que el hom­bre. [...]

El personalismo cristiano llega hasta el fin: todos los valores se agrupan para él en torno a la lla­mada singular de una persona suprema.

Emmanuel Mounier, Manifiesto del personalismo.



1. Intenta definir el concepto nietzscheano de la “muerte de Dios”.

2. ¿Crees que es simplemente una forma de ateísmo o, en otros términos, la sanción filosófica de la progresiva secularización de la civilización occidental?

3. ¿Cuál es la diferencia en el pensamiento de los dos autores? ¿Qué posición te parece más realista?

 

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